"La fama es como un árbol frutal, así de inestable. No puede florecer hasta que su tronco está en el suelo". Como si supiera de antemano lo que iba a sucederle, Nick Drake susurraba tan premonitoria frase en Fruit Tree, uno de los temas de su debut, Five Leaves Left (1969). Cinco años y tres discos después, fallecía de una sobredosis de antidepresivos. Si se trató de un accidente o un suicidio sigue siendo una incógnita.
Nadie, salvo su familia y amigos cercanos, lloró la muerte de Nicholas Rodney Drake el 25 de noviembre de 1974. No hubo obituarios en los periódicos. No se le dedicó ningún espacio en las televisiones de su país. Ni siquiera se produjo revuelo alguno entre sus fans. Apenas los había.
Tuvieron que pasar 30 años para que una firma de automóviles rescatase una de sus canciones, Pink Moon, para un anuncio en EE UU.
La publicidad obró la magia: en pocas semanas, los discos de Nick Drake vendieron más copias que en todos los años anteriores desde su muerte.
El salto a la popularidad de Drake fue la culminación de un proceso que comenzó a mediados de los 80. Tras su desaparición, su aura de músico maldito fue creciendo poco a poco, llevando su nombre a revistas tan influyentes como NME hasta convertirle en una reconocida figura del underground y un referente para jóvenes bohemios.
Una voz frágil, una personalidad reservada, una sensibilidad fuera de lo común... Nick Drake era un tipo normal y, al mismo tiempo, alguien completamente atípico.
Nacido en Rangún, Birmania, donde su padre había sido destinado, a Drake nunca le faltó nada. La suya no es una historia de infancia difícil ni problemas económicos. Nick estudió en buenos colegios y dedicó su adolescencia a lo mismo que muchos chicos de su edad: el deporte. Además tocaba la guitarra, el piano, el saxo y el clarinete.
Con el tiempo, su interés por el deporte decayó en favor de la música. Encerrado en su habitación de la Universidad de Cambridge, pasaba días enteros fumando cannabis y tocando la guitarra.
Muy influenciado por músicos como Bob Dylan, su habilidad con las seis cuerdas estaba fuera de lo común. Tanto, que impresionó a Ashley Hutchings, bajista del grupo de folk inglés Fairport Convention, quien al verle actuar en directo no dudó en presentarle a Joe Boyd, productor de renombre que se convertiría en su mentor.
Five Leaves Left es un disco, como todos los de Drake, impregnado de una profunda melancolía. Con sólo 21 años, Nick abría su corazón de par en par para recitar dudas y confesiones. Belleza descarnada, cruda y cercana en forma de susurrantes canciones en las que también cabía la esperanza. Una imperecedera obra de arte.
El debut de Drake, como toda su discografía, fue un fracaso comercial. Además, se negaba a conceder entrevistas y apenas daba conciertos, lo que no ayudaba a su promoción. Él sólo quería componer y grabar.
Bryter Layter (1970) fue el disco más ambicioso y complejo de Nick Drake. Incluso John Cale, de The Velvet Underground, colaboró en él. Pero el resultado no fue satisfactorio: el sonido final no gustó a Drake, y revistas como Melody Maker lo despedazaron tildándolo de "torpe mezcla de folk y cocktail jazz". Poco después, Drake caía en una profunda depresión que, en última instancia, lo llevaría a la muerte.
Pero Nick aún tenía cosas que decir. En octubre de 1971 se reunió fugazmente con Boyd para grabar, en cuatro horas escasas y acompañado sólo de su guitarra, su álbum más oscuro y estremecedor, Pink Moon (1972). Fue su adiós en forma de canciones. Tres años después, su madre lo hallaba muerto en su cama. En la mesilla había un libro de poemas. En el plato giraba un disco de Johann Sebastian Bach.
Considerado actualmente como un artista de culto, Drake ha servido de inspiración a numerosos músicos, como Blur, Robert Smith (líder de The Cure), Peter Buck (guitarrista de R.E.M.), Paul Weller y Elton John. En el plano local, artistas de la talla de Pedro Aznar y Richard Coleman han versionado sus canciones.
Sin mas, escucharemos dos de sus mas grandes canciones.
Pink Moon (1972)
Es la canción inaugural, del disco homónimo "Pink Moon", en la que como único adorno aparece un piano, tocado también por Drake, que se limita a resaltar la melodía del modo más simple, como llamando discretamente la atención sobre ella.
Este tema fue usado en un anuncio de la marca automovilística Volkswagen en EE.UU. en el 2000.
Esta es la excelente versión de Richard Coleman
Time of no Reply (1968 - 1986)
Time of no Reply es una canción que apareció en un álbum póstumo de Drake, en el año 1986, que se lleva el mismo titulo que la canción.
Originalmente es un outtake de las sesiones de su primer disco (Five Leaves Left) que datan de Noviembre y Diciembre de 1968.
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