martes, 20 de mayo de 2014

Entrega Nro 43 - La Competencia

En esta entrega la idea será mostrar la competencia entre artistas como motor creativo. 
En estos años, la competencia se ve sólo en las revistas de chimentos que publican insultos o dichos entre un músico y otro y las ideas se copian de alguno, que con ellas, puedan generar algún rédito económico. Pero no todo fue así siempre, hubo ejemplos de gente que tomaba ideas de otros para tratar de superarlas y generar cosas nuevas.
Estas 2 historias reflejan esta búsqueda.

Historia N°1 - The Beatles Vs The Beach Boys

En casi cualquier lista sobre los mejores discos de la historia se repiten los dos primeros lugares: el Sgt. Pepper's de los Beatles, y el Pet Sounds de The Beach Boys. Lo cierto es que ambos discos cambiaron radicalmente la forma de entender el pop, y es justo recordar que el primero en hacerlo fue el Pet Sounds. Repasemos la historia:

The Beach Boys era un grupo estadounidense de gran éxito que confeccionaba temas sencillos y pegadizos con unas cuidadas armonías vocales. 
En 1966, los Chicos de la Playa ya coleccionaban una buena cantidad de éxitos, con canciones hedonistas sobre chicas, sol y playas californianas, pero el genial, y mentalmente no muy equilibrado líder de la banda, Brian Wilson, no estaba contento del resultado general de su trabajo. Hay que recordar que en aquellos tiempos los LPs de música popular se confeccionaban a partir de una corta serie de singles de éxito al que se le adjuntaba material de relleno en muchos casos desechable sin ningún criterio de calidad musical.

Entonces, The Beatles presenta Rubber Soul, un disco en el que por primera vez (aunque más por la enorme calidad compositiva del dúo Lennon/McCartney que por decisión meditada) se rompe con esa forma y publican un disco homogéneo, una excelente colección de canciones con un hilo estilístico común. Wilson se maravilla con este concepto, y decide que quiere hacer algo así y al mismo tiempo superar a los intocables Beatles; de hecho, lleva a cabo un esfuerzo titánico para alcanzar la absoluta perfección.

Así nace uno de los discos más ambiciosos de la historia, Pet Sounds, un disco que literalmente cambió la historia de la música. Brian Wilson rizó el rizo, se olvidó de la clásica conjunción guitarra-bajo-batería y compuso una colección de temas con sus clásicas armonías vocales, mejores y más complejas que nunca hasta entonces, arropadas por exquisitas orquestaciones a base de todo tipo de secciones de cuerda y de viento y multitud de instrumentos como oboes, trombones, órganos, un tannerin, mandolinas, clavicordios, así como curiosos sonidos como timbres de bicicleta, ladridos, silbatos, botellas de coca-cola, etc. El resultado fue original, novedoso y sobre todo sobresaliente, con algunos de los más bellos temas pop que se hayan compuesto jamás, como Wouldn't it be nice, I'm waiting for the day, I know there's an answer, Caroline No, ó God only knows, tema del que el propio Paul McCartney dijo que era la mejor canción que había escuchado jamás.

Pet Sounds fue grabado en sonido mono (debido a la sordera de un oído de Wilson como resultado de un accidente de infancia, no podía captar el sentido de sus propias composiciones si las grababa de otra forma), y con la utilización de más de cincuenta músicos profesionales (las innovadoras orquestaciones así lo requerían).

Se cuenta que cuando The Beatles escucharon Pet Sounds por primera vez se preguntaron aterrados "¿Cómo vamos a superar ésto?". Su respuesta fue Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, y también se cuenta que cuando Brian Wilson lo escuchó casi enloqueció al comprender que todo su esfuerzo, su búsqueda del disco perfecto, había sido superado. Intentaría volver a superar a los Fab Four componiendo un disco insuperable, el resultado de la búsqueda de la perfección, algo que era imposible y que terminó por desquiciarlo. Cuarenta años más tarde ese imposible segundo intento pudo escucharse por fin: Smile.


God only knows de Pet Sounds- The Beach Boys (1966)



A day in the Life de Sgt. Peppers- The Beatles (1967)



Historia N°2 - The Who Vs The Beatles

Helter Skelter nació en la mente de Paul McCartney luego de leer un articulo que el famoso periodista musical de Melody Maker, Chris Welch, publicó en Guitar Player Magazine donde afirmaba que la canción "I can see for miles" de la agrupación inglesa The Who era "el rock más ruidoso, crudo y sucio de todos los tiempos". 


McCartney se tomaría esta descripción como un reto y sin pensarlo un segundo se dispuso a componer una canción más ruidosa, más cruda y más sucia para incluirla en el ahora mítico Álbum Blanco de The Beatles

Y no se descarta la posibilidad de que también surgiera por el afán de Mccartney por mostrar que no era solo el mas suave, blando o tierno de la banda. 

Por el sonido agresivo que lograron se la considera un precedente de estilos posteriores, el primer ladrillo en el muro del heavy metal o el punk rock entre otros y varios críticos la denominaron "el tema de rock más feroz y brutal escuchado jamás". Su nombre original era "Heather Leather". 

Helter Skelter se ha convertido en una de las grabaciones míticas de los Beatles a lo largo de los años. La canción mantiene el récord por ser la grabación más larga realizada por los The Beatles, exactamente 27:35 minutos en una toma que hasta el día de hoy se mantiene guardada. 

La palabra helter-skelter que proviene del inglés, significa descontrol o precipitación pero también es como denominan a un tobogán típico de las ferias inglesas, compuesto por una torre rodeada por un tobogán en forma de espiral. 

Paul McCartney afirma que tomó el tobogán como símbolo de "el viaje que se hace desde la cima hasta el fondo -la cima y la caída del imperio- y esta es la caída, el fallecimiento". 

Un dato curioso es que McCartney nunca escuchó el tema original de The Who, ni antes, ni luego de componer Helter Skelter.


I Can See for Miles - The Who (1967)



Helter Skelter - The Beatles (1968)


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